viernes, 11 de diciembre de 2009

La magia de lo cotidiano...


...es el blanco impoluto del lienzo.
El segundo anterior al concierto de una orquesta;
el latido acelerado del bailarín.











Blancura que parece decirte: ¡No sabes nada!








Tempestad de ideas
que quieren hacerse visibles.




























Movimiento retorcido de un último grito. Es el bisturí a un milímetro de su corte.
La magia de lo cotidiano es una atracción, la blancura por la que todo comienza a ser...
un acorde en la oscuridad.
Es la mirada de la joven de Veermer, los ojos de Rembrandt y el aire atrapado en la Meninas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario